Sunday, January 18, 2009

Un próximo libro sobre La Pastora intentará desmitificar a este singular maqui

Teresa/Florencio Pla Meseguer fue miembro relevante del XXIII Sector de la Agrupación de Guerrilleros de Levante y Aragón (AGLA), que mandaba Jesús Caellas Aymeric, Carlos el Catalán. Desconocido por muchos de sus propios compañeros, se le atribuyeron atrocidades que alcanzan a casi treinta personas. Es ahora desmitificado por un vecino de Xert, José Calvo Segarra que lleva dos años removiendo archivos y pateándose Castellón, Tarragona y Teruel para hablar con sus familiares, amigos y conocidos, para los que fue mujer hasta los 32 años y hombre a partir de entonces. A todo ello le dará forma en un libro de próxima aparición.

Desde su nacimiento en 1917 en la Masía del Tossal de la Pallissa, en Vallibona, y hasta que se incorporó al maquis, fue Teresa; ´Durruti´ como guerrillero; y finalmente Florencio por el resto de sus días. Una malformación congénita de sus órganos sexuales fue algo que contribuyó a mitificar aún más a este singular personaje que falleció el pasado año y ha llenado páginas y páginas en periódicos y libros plagados de gran cantidad de inexactitudes, como asegura este periodista jubilado de Xert.

Calvo, con solo 19 años tuvo oportunidad de estar en el juicio que se le hizo a La Pastora en Tarragona, ´he estudiado alguno de los casos que se le imputaron y lo que he encontrado es que tienen como protagonistas a otras personas entre los que destaca el guerrillero José Borrás, Cinctorrà´. Se le imputó el asesinato de veintiún alcaldes, siete guardias civiles y dos ermitaños, como el de Vallivana, un caso que La Pastora conoció cuando aún no era maqui. Uno de los casos dudosos que se le atribuyen es la muerte del guardia José Vinuesa, en Rossell, en el que La Pastora no tuvo nada que ver. Su detención está plagada de episodios curiosos como relata José Calvo. Fue en la Seu d´Urgell.

Observaron que un hombre había sido expulsado de Andorra. Lo tuvieron tres días en la Seu, de allí pasó a las prisiones de Lérida y Tarragona y finalmente a la de Valencia, ´pero lo llevaron a la prisión de mujeres, porque se llamaba Teresa. Como era un tío, con buena planta y buen traje, lo sacaron de allí y le hicieron un primer examen físico (se le hicieron varios en su vida, alguno de ellos reprobable) por el que determinaron que era un hombre´. En consecuencia hubo de ser trasladado a la prisión de hombres, donde conoció al funcionario Marino Vinuesa, quien le protegió hasta su muerte.

Fuente

Un servicio de la
Organización Internacional Intersexual